Lim­pie­za bio­ló­gi­ca de aguas resi­dua­les  
DAS ofre­ce sis­te­mas de lim­pie­za a medi­da para aguas resi­dua­les indus­tria­les y sanitarias

Toda empre­sa indus­trial y toda comu­na se encuen­tran en bus­ca de una solu­ción ópti­ma para el tra­ta­mien­to de sus aguas resi­dua­les. Sin embar­go, las exi­gen­cias de un tra­ta­mien­to bio­ló­gi­co de los efluen­tes son úni­cas y espe­cí­fi­cas en cada pro­yec­to. Las ins­ta­la­cio­nes crea­das por DAS Exper­to Ambien­tal se adap­tan per­fec­ta­men­te a las nece­si­da­des de cada clien­te: es indis­tin­to si se debe ins­ta­lar solo una eta­pa de lim­pie­za bio­ló­gi­ca para el agua resi­dual, si se debe eri­gir una plan­ta de tra­ta­mien­to com­ple­ta o si se debe equi­par toda una fábri­ca con tec­no­lo­gía para el tra­ta­mien­to de aguas.

Solu­cio­nes indi­vi­dua­les para el tra­ta­mien­to de aguas residuales

Con nues­tros pro­ce­sos bio­ló­gi­cos para el tra­ta­mien­to de aguas resi­dua­les, le ayu­da­mos a cum­plir con los valo­res de ver­ti­do legal­men­te pres­cri­tos, a aho­rrar gra­vo­sas tasas suple­men­ta­rias impues­tas a los gran­des contaminadores, 

a lograr una pro­duc­ción más res­pe­tuo­sa del medio ambien­te y a dise­ñar pro­ce­sos más efi­cien­tes median­te la reuti­li­za­ción del agua. Nues­tras ins­ta­la­cio­nes de lim­pie­za de aguas resi­dua­les indus­tria­les y sani­ta­rias son tan indi­vi­dua­les como nues­tros clientes.

Las plan­tas de DAS para la lim­pie­za bio­ló­gi­ca del agua son idó­neas para muchos rubros

Le ofre­ce­mos una amplia varie­dad de tec­no­lo­gías para el tra­ta­mien­to de aguas resi­dua­les. Nues­tras solu­cio­nes se emplean exi­to­sa­men­te en la indus­tria quí­mi­ca y far­ma­céu­ti­ca, la fabri­ca­ción de semi­con­duc­to­res y el sec­tor ener­gé­ti­co. En la mayo­ría de los casos, los pro­ce­sos bio­ló­gi­cos son tam­bién la mejor solu­ción en la indus­tria pape­le­ra y de pas­ta de celu­lo­sa, en lavan­de­rías y en la indus­tria tex­til, en empre­sas de la indus­tria de ali­men­ta­ria y en la agro­in­dus­tria. Las ins­ta­la­cio­nes de tra­ta­mien­to bio­ló­gi­co de aguas resi­dua­les sir­ven para degra­dar sus­tan­cias orgá­ni­cas y las car­gas de amo­nio y nitra­tos. Con la ayu­da de la tec­no­lo­gía de tra­ta­mien­to de aguas de DAS, sus efluen­tes se lim­pia­rán y reuti­li­za­rán de for­ma segu­ra, con­fia­ble, res­pe­tuo­sa del medio ambiente.

Lim­pie­za bio­ló­gi­ca anae­ró­bi­ca de las aguas resi­dua­les con pro­ce­so UASB

El méto­do de reac­tor anae­ro­bio de flu­jo ascen­den­te RAFA (upflow anae­ro­bic slud­ge blan­ket – UASB, en inglés) se emplea fre­cuen­te­men­te para el tra­ta­mien­to bio­ló­gi­co de aguas resi­dua­les indus­tria­les. Con este pro­ce­so se pue­den eli­mi­nar tam­bién del agua resi­dual gran­des can­ti­da­des de sus­tan­cias orgá­ni­cas, tales como azú­ca­res disuel­tos, pro­teí­nas y grasas.

Estas se tra­tan quí­mi­ca­men­te en un reac­tor espe­cial en ausen­cia de oxí­geno atmos­fé­ri­co median­te micro­or­ga­nis­mos, trans­for­mán­do­las en bio­gás. El bio­gás es una mez­cla de gases que con­tie­ne prin­ci­pal­men­te metano y dió­xi­do de car­bono. Se pue­de uti­li­zar como fuen­te de ener­gía en la pro­duc­ción; por lo gene­ral, se gene­ra con ello corrien­te y calor en una plan­ta de cogeneración.

Esta ver­sión espe­cial de una plan­ta de bio­gás se emplea sobre todo para el tra­ta­mien­to de aguas resi­dua­les en la indus­tria de bebi­das y ali­men­tos, indus­tria de pro­duc­ción de fru­tas cítri­cas. y en la fabri­ca­ción de papel y celulosa.

 

Pro­ce­sos bio­ló­gi­cos aeró­bi­cos para el tra­ta­mien­to de aguas residuales

Lim­pie­za de las aguas resi­dua­les con el pro­ce­so MBBR

El pro­ce­so de lecho móvil con bio­pe­lí­cu­la (moving bed bio­film reac­tor – MBBR) es una tec­no­lo­gía para el tra­ta­mien­to bio­ló­gi­co de aguas resi­dua­les en el que los micro­or­ga­nis­mos nece­sa­rios cre­cen como bio­pe­lí­cu­la sobre un mate­rial de soporte.

Con el asen­ta­mien­to de los micro­or­ga­nis­mos sobre las super­fi­cies del medio de relleno se gene­ra una gran super­fi­cie efi­caz. La airea­ción del reac­tor se ocu­pa de que el flui­do se mez­cle de for­ma per­ma­nen­te y, con ello, se gene­re un con­tac­to sufi­cien­te de las sus­tan­cias del agua resi­dual con los micro­or­ga­nis­mos. Tam­bién es posi­ble apli­car el pro­ce­so de lecho móvil con bio­pe­lí­cu­la de for­ma anae­ró­bi­ca; en este caso, la mez­cla se rea­li­za con ayu­da de bom­bas o con un agitador.

Tan­to las fuer­zas trans­ver­sa­les domi­nan­tes en el bio­reac­tor como las sus­tan­cias del agua resi­dual, influ­yen en el espe­sor y la com­po­si­ción de la bio­pe­lí­cu­la sobre el mate­rial de sopor­te: cuan­to mayor sea el con­te­ni­do de sus­tan­cias orgá­ni­cas en el agua resi­dual, más rápi­da­men­te cre­ce­rá la biopelícula.

Ven­ta­jas del pro­ce­so MBBR fren­te al pro­ce­so de lodo activado

Los pro­ce­sos de lodos acti­va­dos tie­nen la des­ven­ta­ja de que, al reti­rar el exce­den­te de lodo, se qui­ta tam­bién una par­te de los micro­or­ga­nis­mos que están en sus­pen­sión. A pesar del retorno del lodo de recir­cu­la­ción des­de el decan­ta­dor, los micro­or­ga­nis­mos alcan­zan una edad rela­ti­va­men­te corta.

En el pro­ce­so MBBR, los micro­or­ga­nis­mos inmo­vi­li­za­dos sobre los sopor­tes tie­nen una vida sus­tan­cial­men­te más lar­ga. De este modo, se esta­ble­cen micro­or­ga­nis­mos en la bio­pe­lí­cu­la que se han espe­cia­li­za­do en com­pues­tos difí­cil­men­te degra­da­bles y que tie­nen tiem­pos de gene­ra­ción muy lar­gos. En gene­ral, el pro­ce­so de lim­pie­za es más esta­ble que en el caso de los pro­ce­sos de lodos acti­va­dos y los picos de car­ga se pue­den colec­tar mejor.

DAS Envi­ron­men­tal Expert GmbH uti­li­za un mate­rial de sopor­te que posee una super­fi­cie espe­cí­fi­ca extre­ma­da­men­te alta y posi­bi­li­ta así que los bio­rreac­to­res MBBR sean espe­cial­men­te com­pac­tos. La for­ma de los mate­ria­les de relleno impi­de ade­más que el mate­rial de sopor­te se blo­quee, logran­do así una gran capa­ci­dad de degra­da­ción de espa­cio continua.

Nues­tras plan­tas MBBR se pue­den dise­ñar como plan­ta com­pac­ta o como bio­rreac­to­res modu­la­res. Los reac­to­res modu­la­res requie­ren mucho menos espa­cio que las plan­tas de lodo acti­va­do con­ven­cio­na­les. No se requie­ren exca­va­cio­nes ni obras sub­te­rrá­neas. Con el dise­ño téc­ni­co de pro­ce­sos corres­pon­dien­te, nues­tra plan­ta MBBR se pue­de cons­truir y ope­rar como reac­tor de desnitrificación.

Redu­ci­da can­ti­dad de exce­den­te de lodo en el pro­ce­so de biopelícula

Como en todo pro­ce­so bio­ló­gi­co para degra­dar com­pues­tos de car­bono orgá­ni­cos, en el MBBR tam­bién se gene­ra un exce­so de lodo. En el pro­ce­so de bio­film la can­ti­dad está bio­ló­gi­ca­men­te con­di­cio­na­da, pero es cla­ra­men­te infe­rior que en un pro­ce­so de lodos acti­va­dos de igual capa­ci­dad. No obs­tan­te, el agua resi­dual ya lim­pia debe sepa­rar­se del lodo gene­ra­do des­pués del tra­ta­mien­to en el MBBR. Esto se pue­de rea­li­zar por ejem­plo por sedi­men­ta­ción en un depó­si­to de decan­ta­ción. En caso de un ver­ti­do indi­rec­to en otra plan­ta de tra­ta­mien­to, se pue­de eva­luar el pres­cin­dir de una sepa­ra­ción del lodo, si la capa­ci­dad y dise­ño de la plan­ta de tra­ta­mien­to lo per­mi­ten y si pue­de des­car­tar­se que haya pro­ce­sos de sedi­men­ta­ción no desea­dos en el tra­yec­to de transporte.

Tra­ta­mien­to bio­ló­gi­co de aguas resi­dua­les con el bio­rreac­tor de mem­bra­na (MBR)

Para la oxi­da­ción y nitri­fi­ca­ción de sus­tan­cias orgá­ni­cas en aguas resi­dua­les se pue­de emplear tam­bién el bio­rreac­tor de mem­bra­na (MBR). La degra­da­ción de sus­tan­cias tóxi­cas se rea­li­za en este caso en un depó­si­to de bio­ven­ti­la­ción con una gran con­cen­tra­ción de lodo.

La sepa­ra­ción del agua depu­ra­da y el lodo acti­va­do se rea­li­za por ultra­fil­tra­ción con ayu­da de las mem­bra­nas de este reac­tor. Tal módu­lo de fil­tro de mem­bra­na se pue­de inte­grar tam­bién sumer­gi­do en las fases exis­ten­tes de tra­ta­mien­to bio­ló­gi­co; sin embar­go, un reac­tor sepa­ra­do se pue­de man­te­ner más fácilmente.

El pro­ce­so MBR es idó­neo para el tra­ta­mien­to bio­ló­gi­co de aguas resi­dua­les indus­tria­les alta­men­te con­ta­mi­na­das. Ade­más, se usa a menu­do tam­bién para la cla­ri­fi­ca­ción pos­te­rior de aguas resi­dua­les domés­ti­cas y comu­na­les y para el tra­ta­mien­to de aguas gri­ses, de llu­via y superficiales.

Gra­cias al tama­ño peque­ño de los poros de la mem­bra­na, las bac­te­rias y virus no pue­den pasar el fil­tro de mem­bra­na, de modo que este retie­ne los gér­me­nes. La cali­dad del agua en el pro­ce­so de depu­ra­ción cum­ple de este modo con la Direc­ti­va sobre aguas de baño de la UE. Gra­cias a su for­ma com­pac­ta, las plan­tas MBR se pue­den dise­ñar de for­ma modu­lar como con­te­ne­dor, cons­ti­tu­yen­do de este modo una solu­ción com­ple­ta­men­te móvil. Esto los hace par­ti­cu­lar­men­te ade­cua­dos para su uso por tiem­po limitado.

Lim­pie­za bio­ló­gi­ca de las aguas resi­dua­les con el reac­tor de lecho bacteriano

En el tra­ta­mien­to de aguas resi­dua­les con un reac­tor de lecho bac­te­riano (tric­kle flow reac­tor – TFR), el agua resi­dual se rocía sobre un lecho fijo. Este cons­ta de un mate­rial de sopor­te muy lige­ro de grano fino, que al cabo de unos pocos días (depen­dien­do de las con­di­cio­nes res­pec­ti­vas) cre­ce con una pobla­ción mix­ta alta­men­te activa.

El agua flu­ye de for­ma con­ti­nua de arri­ba hacia aba­jo a tra­vés del mate­rial de relleno; en el sen­ti­do inver­so, el aire del ambien­te se sumi­nis­tra a la plan­ta median­te un ven­ti­la­dor. Dado que la car­ga del mate­rial de sopor­te no se encuen­tra den­tro de una masa de agua cerra­da, se nece­si­ta poca pre­sión para ello. De este modo, en el caso de la tec­no­lo­gía TFR, se pue­de obte­ner un sumi­nis­tro de oxí­geno sufi­cien­te para los micro­or­ga­nis­mos con muy poco esfuer­zo. En inter­va­los regu­la­res tie­ne lugar una rege­ne­ra­ción total­men­te auto­má­ti­ca a tra­vés de la cual se reju­ve­ne­ce la pobla­ción mix­ta micro­bia­na y la bio­ma­sa exce­den­te se lava del sis­te­ma sin que esto cau­se una mer­ma del ren­di­mien­to. Se pue­de seguir dre­nan­do el lodo fino y, depen­dien­do de las con­di­cio­nes del lugar, se pue­de lle­var a ins­ta­la­cio­nes para com­pos­ta­je o acon­di­cio­na­mien­to de suelos.

Los reac­to­res de DAS Exper­to Ambien­tal son muy livia­nos y requie­ren poco man­te­ni­mien­to. Ade­más, nece­si­tan poco espa­cio y son muy efi­cien­tes des­de el pun­to de vis­ta ener­gé­ti­co. Por regla gene­ral, gra­cias a la bio­ma­sa extre­ma­da­men­te acti­va, este pro­ce­so alcan­za lue­go de 10 días el 90 por cien­to de la poten­cia de degra­da­ción requerida.

Tra­ta­mien­to bio­ló­gi­co de aguas resi­dua­les con el pro­ce­so SBR

La lim­pie­za bio­ló­gi­ca secuen­cial (sequen­ced batch reac­tor – SBR) es una tec­no­lo­gía de lodo acti­va­do para el tra­ta­mien­to de aguas resi­dua­les en dos par­tes sepa­ra­das de la plan­ta. Se emplea pri­me­ro una decan­ta­ción pri­ma­ria para la reten­ción mecá­ni­ca de sus­tan­cias grue­sas. Esta sir­ve tam­bién como depó­si­to colec­tor des­de el cual se trans­por­ta el agua resi­dual con­ta­mi­na­da a un depó­si­to de acti­va­ción y de decan­ta­ción lla­ma­do tan­que SBR.

Allí, el agua resi­dual ingre­san­te se lim­pia en un pro­ce­so cícli­co. Para ello, se uti­li­za el lodo acti­va­do que con­tie­ne una gran can­ti­dad de micro­or­ga­nis­mos que eli­mi­nan las sus­tan­cias orgá­ni­cas del agua resi­dual. Para garan­ti­zar una bue­na mez­cla y sumi­nis­tro de oxí­geno, el agua resi­dual se revuel­ve en inter­va­los regu­la­res median­te la ali­men­ta­ción de aire.

A esta fase de airea­ción le sigue una fase de repo­so sin airea­ción. En ello, el lodo acti­va­do se depo­si­ta en el piso de la ins­ta­la­ción. Por el con­tra­rio, en la par­te supe­rior del tan­que SBR se for­ma una zona de agua depu­ra­da. Des­de esta zona se extrae el agua resi­dual depu­ra­da y se con­du­ce a un cau­ce de des­agüe o a una plan­ta de infil­tra­ción. El exce­den­te de lodo se extrae del piso del reac­tor median­te bom­bas. Este se envía de regre­so a la decan­ta­ción pri­ma­ria. Lue­go, el pro­ce­so de lim­pie­za se ini­cia nuevamente.